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Alemania por fin reduce su carga tributaria

Por la Redacción


 
El ministro alemán de Finanzas, Sr. Steienbrueck.

Alemania, lentamente, parece ir comprendiendo que el sistema de altísima presión fiscal en el que está inmersa es una receta segura para el fracaso de la economía. La nueva reforma fiscal acordada por la coalición de gobierno no es precisamente revolucionaria, pero sí aliviará la carga tributaria actual, que ya resulta sencillamente insoportable.



La complicada coalición de gobierno alemana ha alcanzado por fin un acuerdo sobre la reducción de la altísima carga tributaria global que soportan las empresas germanas. Esa carga fiscal, una de las más elevadas del planeta, es el principal factor de estancamiento de la economía alemana, y supone un fortísimo factor de desincentivo a la inversión, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.

Con el nuevo proyecto de reforma, las empresas verán reducida su carga tributaria a algo menos del 30 %, frente al casi 40 % actual. Según el ministro de Finanzas, Peer Steinbrueck, las sociedades tendrán que seguir pagando un impuesto local de aproximadamente el 13 %, pero el impuesto federal se reducirá sustancialmente: del actual 25 % al 15 % en 2008. El ministro ha afirmado que esta reforma es una pieza clave en los planes del gobierno federal, que desea convertir a Alemania en un centro de negocio competitivo a escala mundial. En la actualidad, pocas empresas extranjeras escogen Alemania como sede, y muchas empresas alemanas trasladan su generación de beneficios a otras jurisdicciones europeas con menor carga tributaria mediante estrategias legales de planificación fiscal internacional. El gobierno federal parece decidido por fin a invertir esta tendencia, si bien la reforma anunciada tampoco se puede considerar revolucionaria.

El sector privado ha acogido la reforma con escepticismo, ya que se queda muy lejos de las necesidades reales de competencia en el plano internacional, aunque sí aliviará en cierta medida la actual situación, casi insoportable. Con un coste de cinco mil millones de euros en 2007 y treinta mil en 2008, la reforma implica también un renovado interés en la ampliación de la base de contribuyentes, lo cual probablemente afectará a las PYMEs, que se verán aún más monitorizadas por el fisco para captar hasta el último céntimo posible. Por si fuera poco, se va a recortar el monto de los intereses (de créditos recibidos del exterior) que las empresas podrán deducir de su declaración. Esto va a limitar la capacidad de inversión de miles de empresas que tienen unidades en el extranjero o cuyos socios poseen recursos financieros en otros países (no olvidemos que Alemania es uno de los países donde más extendida está la opción de guardar ahorro en el extranjero, a causa de la hasta ahora feroz presión fiscal).

Un aspecto positivo de la reforma es la reducción del impuesto sobre rentas del capital al 25 % desde el 1 de enero de 2009. Hasta ahora llegaba a alcanzar más del 40 %.


Redacción del Boletín de Noticias de Ahorro Tributario.
© Portal de Ahorro Tributario, 2006.
Artículo activado el día 06 November 2006




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