Australia pone en riesgo la seguridad de las tarjetas Visa
Por la Redacción
El gobierno de Canberra, envuelto en un enorme escándalo de evasión fiscal, está presionando a Visa para que revele datos sobre sus clientes, es decir, sobre los usuarios de tarjetas Visa legítimamente emitidas por la banca.
La Oficina de Tributación Australiana ha exigido a Visa Internacional que "coopere" en las investigaciones que está llevando a cabo contra diversos ciudadanos australianos a los que acusa de evasión fiscal. Estos ciudadanos habrían tenido acceso a sus fondos offshore mediante tarjetas Visa emitidas por los bancos extranjeros donde refugian su dinero. La ilegitimidad de esta exigencia por parte del gobierno de Canberra es absoluta, ya que por un lado se vulnera la soberanía económica y financiera de los países donde están los bancos en cuestión y, por otro lado, se perjudica la imagen de la prestigiosa compañía de medios de pago, que evidentemente no tiene responsabilidad alguna en el asunto. Hostigado por la izquierda política y por la prensa sensacionalista, el gabinete del primer ministro John Howard amenaza a Visa International y le exige que revele información confidencial a la que, además, es posible que no tenga acceso.
Los depositantes de fondos en la banca offshore deben tener cuidado con el uso de tarjetas de crédito y débito sobre esos fondos. En general, las medidas de confidencialidad implementadas por la banca offshore son suficientes, pero siempre es mejor contar con tarjetas emitidas a nombre de empresas o, mejor aún, a nombre del despacho de planificación fiscal (situado en el país offshore) o de una empresa suya. De esta manera se evita cualquier vinculación o responsabilidad, ya que de hecho se está obteniendo dinero a crédito para ese despacho extranjero y no para uno mismo. Periódicamente, el despacho en cuestión factura a sus clientes por el consumo realizado. Esto también evita a la aparición del nombre del cliente en las tarjetas. Por otro lado, es conveniente utilizar las tarjetas solamente para obtener dinero en efectivo, no para realizar compras, ya que entonces el cliente debería identificarse y firmar, y la tarjeta debería ir a su nombre. En general, la banca offshore debe ser un refugio de cantidades que no se necesitarán de forma inmediata ni para el consumo cotidiano. Es el lugar donde uno puede invertir sus ahorros lejos de miradas indiscretas, pero no conviene emplear el banco offshore como si fuera el banco de la esquina, con frecuentes entradas y salidas de pequeñas cantidades de dinero.
Es muy recomendable que, antes de decidir el uso de tarjetas de crédito y débito offshore o emitidas por bancos de países de nula o baja tributación, el cliente se deje asesorar por un buen despacho de planificación fiscal internacional. Esto le permitirá acceder a tarjetas realmente seguras y confidenciales.
Redacción del Boletín de Noticias de Ahorro Tributario.
© Portal de Ahorro Tributario, 2005.
Artículo activado el día 31 October 2005
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